La propuesta denominada “Es posible alcanzar la reconciliación” detalla:
La versión nada imparcial de La Tribuna
1. La legítima restitución de José Manuel Zelaya Rosales en la presidencia de la república, cargo en el que permanecerá hasta el fin del período constitucional por el cual fue electo que concluye el 27 de enero del próximo año, fecha en la que entregará el poder al candidato designado libre y democráticamente por el pueblo en elecciones supervisadas y reconocidas por la comunidad internacional.
2. Conformación de un gobierno de unidad y reconciliación nacional que cuente con los representantes de los principales partidos políticos.
3. Declaración de una amnistía para los delitos políticos cometidos por Manuel Zelaya Rosales, antes y después del 28 de junio pasado.
4. Renuncia expresa del ex presidente Zelaya y de su gobierno a la pretensión de colocar una cuarta urna en las próximas elecciones o realizar cualquier consulta popular no autorizada expresamente por la Constitución de Honduras.
5. Adelantamiento de las elecciones generales del 29 de noviembre al último domingo de octubre, y la campaña electoral a los primeros días de septiembre y agosto.
6. Trasladar el alto mando de las Fuerzas Armadas del Poder Ejecutivo al Tribunal Supremo Electoral (TSE), un mes antes de las elecciones para efecto de garantizar la transparencia y la normalidad conforme a los términos de la Constitución de La República de Honduras.
7. Integración de una comisión de verificación compuesta por hondureños notables y miembros de organismos internacionales en especial por el representante de la Organización de los Estados Americanos, que supervise el correcto retorno del orden constitucional de Honduras.
La versión en la web de la Presidencia de Costa Rica
Rohrmoser, sábado 18 de julio de 2009. Hoy al medio día, al iniciar la segunda ronda de diálogo de mediación en el conflicto hondureño, el Presidente de la República, Óscar Arias Sánchez, planteó a las delegaciones del Presidente Manuel Zelaya y Roberto Micheletti siete acuerdos que pondrían fin al conflicto político en Honduras y permitirían al pueblo del hermano país el recobrar la fe perdida y volver a transitar por la ruta de la democracia.
Para el Mandatario costarricense, lo que importa en este momento es alcanzar la reconciliación y no el centrarse en las razones que originaron el enfrentamiento, ya que más de siete millones de hondureños no merecen la angustia de ignorar qué será de su patria el día de mañana.
El Presidente Arias citó como primer acuerdo la legítima restitución de José Manuel Zelaya Rosales en la Presidencia de la República, “cargo en que permanecerá hasta el fin del periodo constitucional por el cual fue electo, y que concluye el 27 de enero del próximo año, fecha en que entregará el poder al candidato designado libre y democráticamente por el pueblo, en elecciones supervisadas y reconocidas por la comunidad internacional”.
En segundo lugar, planteó la conformación de un Gobierno de unidad y reconciliación nacional, compuesto por representantes de los principales partidos políticos.
Como tercer acuerdo, citó la declaración de una amnistía general exclusivamente para todos los delitos políticos cometidos con ocasión de este conflicto, antes y después del 28 de junio pasado.
“Cuarto, la renuncia expresa del Presidente Zelaya, y de su Gobierno, de la pretensión de colocar una ‘cuarta urna’ en las próximas elecciones, o realizar cualquier consulta popular no autorizada expresamente por la Constitución de la República de Honduras”, sostuvo el Presidente de la República.
Como quinto acuerdo, planteó el adelantamiento de las elecciones nacionales del 29 de noviembre al último domingo de octubre, así como el adelantamiento de la campaña electoral de los primeros días de septiembre a los primeros días de agosto.
“Sexto, el traslado del comando de las Fuerzas Armadas del Poder Ejecutivo al Tribunal Supremo Electoral, un mes antes de las elecciones, para efectos de garantizar la transparencia y normalidad del sufragio, conforme con los términos de la Constitución de la República de Honduras.
“Séptimo, la integración de una comisión de verificación compuesta por hondureños notables y miembros de organismos internacionales, en especial por representantes de la Organización de Estados Americanos, que vigile el cumplimiento de estos acuerdos y supervise el correcto retorno al orden constitucional”, subrayó Arias Sánchez.